Panelistas del programa acusan a periodistas opositores de trabajar en equipo para desestabilizar el gobierno de Javier Milei mediante un plan que busca su caída en helicóptero similar a 2001, financiados por intereses externos como Rusia para generar odio y un golpe de Estado.
Los debatientes comparan la situación con financiamientos históricos de Cuba o URSS a grupos armados en 1973, y critican al peronismo por no respetar las urnas y fantasear con la salida prematura del presidente. Destacan que el pueblo ya habló en las elecciones y llaman a analizarlo como destrucción de la democracia por parte del oficialismo.
Se menciona que el gobierno involucra estafas como Libra, guerras sin Congreso y no respeta leyes legislativas, equiparando a periodistas con terroristas como a piqueteros.