La Justicia de Santa Fe detuvo a un chico de 16 años imputable por encubrimiento en la masacre del colegio de San Cristóbal, ya que tenía conocimiento previo de las intenciones del tirador de atacar y no lo denunció.
El panel cuestiona la obligación legal y social de denunciar amenazas no verificadas, sin acciones concretas como ocultar el arma o proteger al autor. Insisten en que el encubrimiento requiere participación activa, no solo omisión.
Pronostican que el menor saldrá en libertad rápidamente por falta de pruebas pesadas y porque a los 16 años el delito es excarcelable en estos casos. La Justicia no pudo imputar directamente al tirador y recurre a esta circunstancia.