Una médica recién egresada relató su experiencia en Tailandia durante la luna de miel en 2004, cuando el tsunami la sorprendió la noche del 24 de diciembre.
La mujer contó que estaba con su esposo Mora en la playa cuando la ola gigante los arrastró, dejando todo destrozado a su paso. Ambos lucharon por no ahogarse en el agua mientras advertían riesgos de réplicas.
Llegó exhausta a la playa viendo cuerpos apilados envueltos, una imagen impactante. La experiencia le enseñó a valorar el tiempo y disfrutar la vida al máximo.