El doctor Martín Lombardero, cardiólogo con 30 años de experiencia, profundiza en la conexión intuitiva del corazón con 40 mil neuronas que se comunica bidireccionalmente con el cerebro vía sistema nervioso autónomo, destacando la coherencia cardíaca mediante variabilidad de frecuencia y la respiración consciente para reducir estrés.
Explica que el cuerpo se adapta al entorno puro de lugares como las Salinas Grandes, generando química celular positiva en 4 a 5 billones de células, y enfatiza disfrutar la vida para mantener el corazón sano. Advierte que los chequeos cardiológicos, como electrocardiograma, ecocardiograma y pruebas de esfuerzo, no son 100% seguros ni garantizan nada durante el año, siendo solo una foto del momento.
Las emociones crónicas activan órganos predispuestos genéticamente o por malos hábitos, pudiendo gatillar infartos o gastritis en momentos de estrés. Recomienda vida alegre, amigos y programas como Imperdibles. En viajes, alerta sobre jet lag y sedentarismo en vuelos largos, aconsejando moverse y caminar para compensar excesos gastronómicos.
Recuerda a Galeno, padre de la medicina en Pérgamo, quien vio el corazón como un dúplex sin comunicación entre lados y promovió estudios anatómicos, influyendo 13 siglos hasta Harvey. Vincula macrocosmos y microcosmos como sistemas energéticos, instando a contemplar la maravilla interna del cuerpo. Dedica su libro El corazón es consciente y cambia hábitos para evitar tormentas perfectas cardíacas.