Un ladrón simuló ser cliente en un negocio de ropa de Villa Ballester, sacó un arma y al intentar huir la vendedora, le dio culatazos en la cabeza.
El agresor la siguió como presa, le asestó cuatro golpes porque exigía plata y escapó por calle Pacífico Rodríguez. "Quería plata, plata, como no había me empezó a pegar", contó la víctima que salió a pedir ayuda.