Un hombre llamado Kevin secuestró durante cuatro horas a su ex pareja Teresa y a la hija de ella de tres años, Isabela, en Don Torcuato. Las amenazó, hirió psicológica y verbalmente, y luego las apuñaló múltiples veces cuando se resistieron a entregarle el celular desbloqueado.
Teresa recibió dos puñaladas en el cuello y cinco en la espalda, afectando un nervio que le dejó inmóvil el brazo izquierdo; ella es peluquera. Logró arrojarse del auto en movimiento con la nena y caminar tres cuadras pidiendo auxilio hasta ser asistida. Kevin huyó y se suicidó arrojándose de un puente en Sarandí, Avellaneda.
La hermana de Teresa, Sofía, relató que planeaban celebrar un aniversario pero nunca llegaron; Kevin era controlado, celoso y narcisista, con antecedentes de violencia en ex parejas según denuncias en redes. Las víctimas están internadas en el hospital Fiorito, estable pero con recuperación larga; no había denuncias previas formales.
Guido Korman reportó desde el lugar, destacando la violencia extrema y el celular empapado de sangre como evidencia.