La justicia dispuso el desalojo del boliche Bullrich, emblemático en la zona oeste del conurbano bonaerense, por falta de pago de alquileres acumulados durante la pandemia. El operativo se realizó en la mañana con el público evacuado por una puerta lateral.
El lugar funcionó por más de 50 años y su cierre deja en incertidumbre a unas 300 familias que dependían directamente de su actividad laboral. El administrador Daniel Vecini denunció injusticia, ya que el conflicto legal persiste y los herederos del predio buscan vender para un desarrollo inmobiliario.
La jueza María Victoria Aloé supervisó el procedimiento, cortando la música mientras los asistentes bailaban.