Las fuerzas de Israel destruyeron un tanque antiaéreo de Hezbollah en Zaf Alajagua, sur de Líbano, con impacto inmediato en segundos según video aéreo, mientras los terroristas se resguardaron en una mezquita gracias a inteligencia israelí destacada.
Israel mantiene reclamo histórico por seguridad fronteriza y territorio en zona estratégica del río Litani, donde Hezbollah tiene raíces fuertes que impiden al gobierno libanés gobernar efectivamente, avanzando tropas terrestres hasta 30 kilómetros de la frontera norte para liberar la zona.
El ejército israelí bombardeó el séptimo puente carretero sobre el río Litani, alegando uso por Hezbollah para traspaso de milicianos y armamento, sumándose a seis ataques previos desde operación León-Ruco, quitando conectividad al sur libanés y reduciendo aprovisionamiento de misiles y drones.
La ofensiva aérea y terrestre contra Líbano, en paralelo a guerra con Irán, provocó desplazamiento forzado de 1.200.000 personas hacia el norte.