Las inundaciones en Tucumán, especialmente en Aguilares, dejan barrios con calles anegadas y casas destruidas por agua y barro hasta 2 metros; vecinos limpiaron zanjas manualmente para drenar, pero perdieron todo: muebles, electrodomésticos, ropa y juguetes.
Janet relató salida urgente con su hijo de 2 años y sobrino de 3, con agua en la cintura bajo lluvia; durmieron en ruta. Casas de madera con riesgo de derrumbe por impacto de ola de agua desde caña de ingenio; paredes húmedas y electrocutadas.
A 72 horas del desastre, no llegó ayuda municipal ni estatal: sin colchones, agua, frazadas ni alimentos pese a promesas. Vecinos se ayudan solos; reportero Alejandro Puebla ingresó por primera vez a viviendas, mostrando freezer roto y barro everywhere.
Urgen donaciones de agua, frazadas, lavandinas; critican ausencia estatal pese a fondos nacionales, piden obras pendientes para evitar repetición.