El sector sanitario de Líbano enfrenta una crisis devastadora agravada por la guerra, con hospitales como el Universitario Rafik Hariri bajo enorme presión desde el inicio del conflicto.
Mohamed Al-Satari, director del Hospital Rafik Hariri, explicó que llegaron desplazados del sur, suburbios y Valle de la Bekaa a Beirut, aumentando pacientes agotados sin medicamentos y saturando urgencias.
El hospital atendió 50 pacientes heridos de guerra, con cinco muertos y cinco operados, mientras pacientes de diálisis subieron de 160 a 270, obligando traslados a otros centros.
La escalada militar desde marzo en medio del conflicto unido contra Irán genera desafíos enormes, y una prolongación implicaría más sufrimiento para el sistema de salud libanés.