Estela Bongiovi y su amigo de la secundaria nocturna Eduardo Horacio Grobas se reencontraron en el programa después de 60 años de separación, emocionando a todos con su historia de amistad profunda nacida en 1967 en el colegio José Hernández de Avellaneda.
Estela incorporó a Eduardo a su familia como un hermano menor cuando sus padres se separaron y él dormía en un sillón; él desapareció repentinamente sin explicación, posiblemente a Mar del Plata, y ella lo buscó infructuosamente en guías telefónicas.
Estela relató conmovida la enfermedad terminal de su marido, las múltiples internaciones, cómo él le pidió ser feliz antes de morir por una bacteria hospitalaria el 31 de marzo tras el cumpleaños de su nieta Lola, y cómo lo cuidó en casa hasta el final.
En el reencuentro, ambos prometieron seguir viéndose, escribir libros y compartir; la panelista destacó la aldea de amor y memoria, cerrando el segmento con alegría y lágrimas mientras el programa terminaba feliz por esta historia auténtica.