Los entrevistados denuncian que los aumentos en impuestos, luz, gas, comida y boleto no alcanzan para llegar a fin de mes, con sueldos insuficientes para sostener alquileres o medicamentos. La situación general empeora con violencia en las calles, gente pidiendo ayuda para SUBE y nerviosismo social, todo agravado por políticas gubernamentales que no mejoran el servicio pese a subas tarifarias.
El informe destaca la falta de alternativas como el subte vacío en horarios pico y critica el desmantelamiento histórico del transporte, con rutas argentinas destruidas, trenes obsoletos de los 80 como el Belgrano o San Martín, y ausencia estatal en conglomerados urbanos. Se menciona la subestimación de beneficiarios del IFE durante pandemia, reflejando desconocimiento de la realidad de millones en el conurbano.