Enrique Torres, cuñado de Andrea del Boca, desmiente rumores de distanciamiento familiar y aclara que la distancia es solo geográfica por vivir en Los Ángeles, no hay peleas ni conflictos por atención a la madre de Andrea.
Explica que él, Ana Vera y Adrián se desviven por la familia, y defiende la participación de Andrea en Gran Hermano como necesidad laboral tras años sin trabajo por un proceso judicial injusto. Reconoce la cuestión económica tras siete u ocho años sin empleo.
Enfatiza que Andrea es auténtica en el reality, no actúa, y destaca su talento profesional como actriz que sabe dónde está la cámara sin mirarla. Niega curiosidad por verla, priorizando trabajo sobre realities.