El diputado nacional Mariano Campero defendió el crédito hipotecario UVA por 330 millones de pesos (original 275 millones a 30 años) que tomó en el Banco Nación para su primera vivienda en Yerba Buena, Tucumán, negando trato preferencial y destacando que surgió de campañas publicitarias del banco.
Campero explicó que el crédito, compartido con su esposa, se aprobó tras análisis de conducta financiera de 10 años previos, inspecciones a la propiedad (financió 80%) y garantía hipotecaria; enfatizó que como exintendente presentó declaraciones juradas desde 2017 y esperó meses desde enero hasta julio 2024 para el primer pago, sin llamados extras.
El escándalo surgió por créditos otorgados a funcionarios y legisladores, con dos causas judiciales investigando posible trato preferencial; el Banco Nación abrió investigación interna sobre montos altos y gerentes de sucursales, aunque niega irregularidades en más de 30 mil créditos UVA similares.
Campero atribuyó críticas a "mala fe" y justificó la decisión familiar para dejar de alquilar con tres hijos, analizando tasas y plazos frente a otros bancos.