La policía completó el desalojo pacífico del boliche Pinar de Rocha en Ramos Mejía por orden del Juzgado Civil 40 de la Capital Federal, ejecutada por la jueza María Victoria Loe del Civil 9 de Morón, debido a falta de pago de alquileres. Daniel Vecini, dueño histórico desde hace 53 años, aclaró que alquila el predio de 10.500 metros cuadrados y que durante la pandemia dejó de pagar, pero ofreció comprar el terreno tasado en 4 millones de dólares, oferta rechazada por la propietaria que pidió 10 millones.
Vecini denunció una posible estafa en la herencia: la anterior dueña postrada legó el bien a su cuidadora, sorprendiendo a familiares sin hijos directos. Afirmó que el contrato cesó en pandemia, pero pagaba sin contrato vigente y los dueños no quisieron cobrar recientemente para forzar el desalojo por un emprendimiento inmobiliario, aunque la zona solo permite construcciones residenciales bajas por ordenanza municipal.
Empleados y patovicas se atrincheraron inicialmente, policía ingresó con ariete pero sin resistencia; quedaron 12 empleados sacando pertenencias. La esposa de Vecini confirmó su salud delicada, posiblemente Parkinson, y se vio descompensado. Sorpresivamente, el boliche funcionaba un martes a las 9:30 de la mañana con música electrónica y gente bailando, desalojados por puerta lateral.
La jueza Loe reiteró que solo cumplió orden judicial sin agotar instancias según Vecini, quien apeló al Tribunal Supremo que dio trámite ayer, impidiendo el desalojo. El predio podría destinarse a viviendas en zona de torres y casas bajas, valorizado en millones ante crisis habitacional.