El conductor instó a funcionarios como Luis Caputo a subir al tren para entender la realidad económica dura que viven los trabajadores del conurbano bonaerense. Pidió perder el vidrio polarizado de los autos y contactar con plomeros, electricistas, policías y otros que ganan poco y enfrentan deudas con carniceros, verduleros y fiambrerías, no solo con bancos.
Recordó encuestas en Constitución donde la gente apoyaba a Javier Milei en 2023, pero ahora hay bronca pese a esperanza en el rumbo. Criticó que la política hable solo entre sí, ignorando historias humanas detrás de datos fríos como el endeudamiento familiar, que Caputo minimizó comparándolo con otros países donde la gente vive endeudada pero la honra.
Mostró entrevista en la calle donde la mayoría dice que el sueldo no alcanza, especialmente en construcción con falta de trabajo. Insistió en que el gobierno ganó en lugares populosos donde hoy la gente la pasa mal, y urgió una narrativa más cercana, explicando con empatía en vez de tirar datos técnicos como EMAE o departamentos de crédito bancario.
En debate con panelistas, defendió que los salarios informales y privados están atrás de la inflación hace meses, pese a promedios generales. Pidió no alejarse de la narrativa inicial de Milei que hablaba sencillo a la calle, y celebró datos confiables pero alertó por perder contacto con el día a día de quienes ajustan al máximo.