El conductor del programa Basta Baby contó que la gente lo para en la calle para elogiar su química con Babi, destacando su cara de sorpresa ante las salidas del invitado. Mencionó que tres personas distintas lo abordaron ese día, comparándolo como el "blanco" serio frente al "loco".
Recordaron apariciones de hombres desnudos o semidesnudos en otros programas, como un videoculturista y un corredor en Madrid. Luego hablaron de Rosales, un nombre recurrente en el canal, riendo sobre candidaturas y repeticiones.
El intercambio culminó en un beso juguetón en el cuello, con chistes sobre perfume y peligro, en un tono ligero y humorístico.