Catherine Fulop bajó videos de sus redes donde mostraba el camino a la casa de su hija Oriana Sabatini y Paulo Dybala en las afueras de Roma, por pedido de la pareja que teme por la seguridad de su bebé Sia.
Los fanáticos identificaron la posible ubicación vía Google Maps, sumado a rivalidad futbolera con Lazio y antecedente de intento de secuestro a Oriana en 2002. La familia mantiene perfil bajo, no muestra rostro de la beba y ya ponía límites a Fulop por ser invasiva.
Se menciona casa terminada en Buenos Aires cerca de Boca, deseo de volver por ofertas a Dybala pese a inseguridad en Argentina. Comparan con casos como Pampita o influencers seguidos por redes.
Fulop, entusiasmada como abuela instalada cerca, grabó crónicas para Italia pero cerró planos por seguridad.