La Casa Blanca confirmó que Israel acordó un cese al fuego con Irán, en medio de la tregua de dos semanas impulsada por Pakistán que invita a Estados Unidos e Irán a reunirse el viernes 10 de abril en Islamabad. Asim Munir, jefe militar pakistaní descrito por Donald Trump como su "mariscal de campo favorito", jugó un rol clave al ayudar en la captura de un sospechoso del atentado de 2021 en Kabul que mató a 170 afganos y 13 soldados estadounidenses, restableciendo la confianza con Washington y el FMI.
Pakistán, potencia nuclear con 240-250 millones de habitantes y segunda mayor población chiita tras Irán, superó su aislamiento gracias a choques con India y cooperación en inteligencia. Trump suspendió ataques por dos semanas si Irán abre el Estrecho de Hormuz, citando objetivos cumplidos y una propuesta iraní de 10 puntos como base viable para la paz, aunque Irán aclara que no es fin de la guerra.
Persisten tensiones con ataques como explosiones cerca del aeropuerto de Teherán, bombardeos a la isla Kharg (clave para 20% del petróleo vía Hormuz) y la Universidad Tecnológica Sharif en Teherán, donde misiles destruyeron centros de IA y otras instalaciones científicas, dejando escombros con mochilas escolares y grafitis contra Trump. Irán denunció 30 universidades atacadas y prometió no impunidad.
En Israel, misiles iraníes impactaron cinco ciudades incluyendo Tel Aviv, causando daños residenciales. Irán pide retiro de fuerzas estadounidenses del Golfo y bases, mientras Hezbollah enfrenta al ejército israelí en Líbano, donde más de un millón de desplazados generan crisis humanitaria con familias en carpas en Beirut y flujo inverso a Siria.
Trump había amenazado con que "morirá toda una civilización" si no hay cambio de régimen en Irán, generando críticas del Papa y demócratas en EE.UU., incluso llamados a la enmienda 25. La sexta postergación del ultimátum busca negociaciones, con reunión clave el viernes.