La policía turca abatió a un terrorista y detuvo a otros dos en un intenso tiroteo cerca del consulado de Israel en Estambul, dejando dos policías heridos. Los atacantes, armados con fusiles y pistolas, llegaron en un auto alquilado a un distrito comercial, posiblemente con el objetivo de atacar el edificio diplomático que se encontraba vacío por tensiones entre Turquía e Israel.
El incidente se enmarca en la escalada de la guerra regional, con especulaciones sobre células terroristas iraníes o Hezbollah activadas en represalia. Irán rechaza el ultimátum de Donald Trump, quien amenaza con destruir infraestructura clave como centrales eléctricas, puentes y sistemas de agua potable si no liberan el estrecho de Hormuz, en un contexto de misiles balísticos y ataques en Israel.
En Israel, se reportan impactos de Hezbollah en el norte, con heridos y un edificio colapsado en Jaipa, mientras Benjamín Netanyahu prioriza la destrucción del programa nuclear iraní. Analistas advierten de una posible escalada global si Trump cumple las 12 horas restantes del ultimátum, con Irán dispuesto a "morir" antes que ceder.
Periodistas en Israel y analistas internacionales destacan el vacío diplomático en Turquía y la experiencia israelí en seguridad ante atentados, sin alertas oficiales aún pero con creciente inquietud por células dormidas de Irán en el mundo.