Una tormenta con más de 210 milímetros de lluvia en horas causó inundaciones en Tucumán, con tres muertos y cientos de evacuados, convirtiendo calles en ríos que arrastraban todo. En la capital, el temporal fue trágico.
Mariano Robles (28) y Solana Albornoz (32), matrimonio con dos hijos pequeños, murieron ahogados dentro de su auto varado en Nueva Italia al volver de un casamiento. Pararon prudentes pero la creciente los atrapó.
Lisandro, de 12 años, falleció electrocutado al tocar un poste de luz jugando pelota con amigos durante la inundación. Su padre mostró desesperación pública.
El gobernador Osvaldo Calvo decretó asistencia permanente para la zona afectada.