El panel de Cortá por Lozano profundiza en las estrategias de Gran Hermano, donde Andrea del Boca mantiene su temple con improvisaciones teatrales y coqueteos con Eduardo. Andrea fingió ser una botinera obligada por su madrastra Cintia en una escena con Brian, quien se confundió y evitó hablar de su vida personal, revelando tensiones subyacentes.
Eduardo planea usar el romance con Andrea para dividir grupos, confesando a su amigo Gustavo que lo explotará estratégicamente. Andrea, enamoradiza según su hija Anita, sueña con él durante su internación y busca hablarle, mientras Sol intenta controlarlo pero falla, permitiendo que Eduardo se independice de los Cuatro Fantásticos.
La discusión se centra en Gisela (Chipio), obsesionada con Mavinga y blanco de ataques por higiene y ropa por parte de Sol y Cintia, quienes la llaman "sucia" y "mierda de persona". El panel denuncia esta discriminación como estrategia para debilitar el grupo de Andrea, entrevistando a Matías (Chocolatito), quien defiende a Gisela como emocional y genuina, prediciendo un giro si sale de placa.
Clips muestran confrontaciones por mugre en la casa, con Sol regodeándose en la suciedad ajena pese a su desorden. El panel critica los límites del juego, comparando ataques personales como "gorda" o "mugrienta" con temas sensibles como cuotas alimentarias de Brian o ex tóxicos de Daniela, favoreciendo a Gisela en la placa contra Tamara.
Andrea del Boca se muestra consciente de las manipulaciones, usando su experiencia actoral para contrarrestar, mientras el público decide en una placa reñida con récord de votos.