Los servidores de inteligencia artificial generan islas de calor elevando temperaturas hasta 16 grados alrededor de instalaciones por procesos de cómputo y refrigeración.
Estos centros consumen enorme energía y agua para enfriamiento; se estima que para 2027 la industria IA usará 6.600 millones de metros cúbicos de agua anuales.
Estudio de Universidad de Cambridge destaca lagunas en comprensión de impactos; el uso cotidiano de IA contribuye inadvertidamente a estos efectos.
Se recomienda no agradecer ni saludar a la IA en peticiones porque cada respuesta consume agua y genera calor adicional innecesario.