Estados Unidos confirmó el rescate con vida del segundo piloto del F-15 derribado por Irán el viernes, tras intensa operación de 48 horas con helicópteros Black Hawk y C-130.
Marina Mirón analiza la complejidad del operativo sin presencia terrestre en Irán, riesgos de baja altitud, y rol de CIA con desinformación para evitar fracaso como Eagle Claw de 1980.
Irán afirma haber destruido aeronaves y helicópteros, sin víctimas estadounidenses según Trump, pero con daños en aparatos.
El piloto herido fue evacuado a Kuwait; ambos países usan el incidente para exhibir poder aéreo en medio de tensiones crecientes.