El juez Carlos Bruñar procesó e imputó al empresario Marcelo Eduardo Porcel por abuso sexual gravemente ultrajante agravado contra menores de 13 años y corrupción de menores, cometidos de forma reiterada contra 10 damnificados, compañeros de sus hijos en un colegio de Palermo Chico.
Los abusos ocurrieron aprovechando la guarda, invitando a los chicos a su casa donde usó alcohol, dinero y fotografías como método de seducción, con registros de video. Porcel permanece en libertad con restricciones: no salir del país, no ausentarse 24 horas del domicilio, ni acercarse al colegio o club.
Se le trabó un embargo de 111.564.950 pesos sobre sus bienes. La familia de los denunciantes, representada por el doctor Gianotti, apelará para pedir prisión preventiva.