El panel de Bendita extraña las editoriales furiosas de Tomás, donde se enojaba por 20 minutos citando la Biblia y salmos como un pastor, destacando su vocabulario marino y elocuencia aunque no siempre coincidan con sus opiniones.
Nelson Castro manda saludos tras visitarlo en el vivero donde trabaja a la mañana; el periodista, comparado con un despegue de Cabo Cañaveral, es presentado como gran luchador, incluso bromean con una llave de lucha libre llamada doble Nelson en su honor.
Los panelistas ríen y debaten, con chistes sobre no contradecirlo para no repetir anécdotas falsas.