La ópera de Sydney ofrece un espectáculo de luces imperdible cada noche sobre la bahía, junto a la vida nocturna y cena giratoria en la Sydney Tower a 300 metros de altura.
La ciudad, la más poblada de Australia, destaca por emblemas como la Casa de la Ópera, el puente sobre el puerto Jackson y la Catedral de Santa María, la iglesia más grande del país construida desde 1821.
La navegación por la bahía permite admirar el paisaje con el teatro como cisne de acero y cemento, inaugurado en 1973 y Patrimonio de la Humanidad en 2007.
Sydney maravilla con su vanguardismo arquitectónico, cultura y gastronomía.