El jugador de Colón, Nacho Lago, presentó públicamente a su novio en un programa del club, marcando un hito histórico en el fútbol argentino, un ambiente descrito como extremadamente machista.
Panelistas celebraron la valentía de Lago, recordando el suicidio de un futbolista inglés en los 90 por outing similar, y destacaron cómo abre puertas para otros jugadores que ocultan su orientación sexual por miedo a la homofobia en vestuarios e hinchadas.
Discutieron la necesidad de naturalizar la diversidad sexual, criticando insultos como 'puto' y preconceptos, y mencionaron reacciones positivas en redes sociales que elogian a Lago por su coraje. El club optó por no declarar, respetando la privacidad del jugador.
Señalaron retrocesos sociales, como declaraciones del presidente tildando a gays de pedófilos, y compartieron ejemplos de parejas homosexuales en canchas que festejan sin provocar rechazo. Citaron tweets de apoyo: 'hay que tener los huevos bien puestos' y 'naturalidad por encima del prejuicio'.
Concluyeron que el gesto de Lago es político y ayuda a normalizar la homosexualidad en el deporte, extendiendo la charla a avances en fútbol femenino pese a cantos discriminatorios.