El presidente Javier Milei encabezó una reunión de gabinete en Casa Rosada donde ordenó a sus ministros dirigirse directamente al jefe de gabinete Manuel Adorni por todos los temas de gestión, ratificándolo pese al escándalo por la compra de un departamento en Miró, Caballito, por más de 230 mil dólares con crédito de dos jubiladas que no lo conocían.
Adorni, cuestionado por posibles triangulaciones inmobiliarias, viajes y evasión fiscal, no dará explicaciones públicas y se enfocará solo en gestión; la justicia cita mañana al exfutbolista Hugo Morales, ex titular del inmueble, y el miércoles a la escribana Adriana Mechevenco, pide mapas dominiales de Adorni y su esposa Bettina Angeletti, y registros migratorios.
Panelistas critican la escenografía montada para blindarlo, su aislamiento interno en La Libertad Avanza entre Karina Milei y Santiago Caputo, y el costo político que genera silencio y desgaste, mientras Caputo desvía con envidia y defiende que se defienda en justicia.
Estuvieron presentes Martín Menem y Patricia Bullrich; el gobierno suspendió conferencias para evitar preguntas, apostando a que el tema se diluya pese a avances judiciales.