Miguel Granados cierra su entrevista en Olga expresando orgullo por el trabajo del programa pese a los ciclos bajos de audiencia que atribuye a fluctuaciones normales en todos los canales y streamings. Explica que este año buscaron sin figuras grandes y descarta poner un cartel de venta, aunque considera salir para hacer negocio.
Granados revela que compraron el formato El Hormiguero con la idea de emitirlo en Olga y Telefe, aunque no le cerraron la guita aún. Desmiente reemplazar a Occhiato y agradece la invitación, bancándose las preguntas picantes.
En contexto previo, Granados había hablado de la guerra del streaming, inspiración en Occhiato, inversiones no austeras y deseo de dejar Olga este último año, defendiendo su estilo frente a críticas de excompañeros y libertarios.