Miguel Granados adelgazó notablemente por comodidad, gimnasia, déficit calórico y control de diabetes, no por cirugía ocular pese a rumores. Fuma un atado y medio diario pero prioriza salud para teatro.
En el programa bromea sobre su llegada desde 120 kilos, asume rol de villano y defiende su carrera desde asistente en productora hasta streaming exitoso. Reconoce privilegios familiares y laburo constante pese a críticas de "hijo de".
Admira a Tarusio, Pergolini y Mario Pergolini; explica salida de Vorterix por miedos pandemia y guita. Discute streaming vs tele, niega ser número uno pero celebra éxito con Olga y empoderamiento.