Marina Mirón, investigadora del King's College, explicó la complejidad del rescate del segundo piloto del F-15 derribado por Irán, quien se eyectó en montañas y fue buscado por ambos bandos sin presencia terrestre estadounidense.
Los helicópteros volaron a baja altitud con alto riesgo, mientras la Guardia Revolucionaria iraní afirmó atacar varios. La CIA difundió información falsa para distraer y fuerzas especiales localizaron al piloto, evitando repetir el fracaso de la Operación Eagle Claw de 1980.
Irán minimizó el éxito, pero Trump lo celebró como audaz. Mirón anticipó posible bombardeo estadounidense si Irán no reabre el Estrecho de Hormuz, destacando guerra asimétrica iraní con aliados regionales y defensa aérea.