Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, supervisa compras millonarias de alimentos y bebidas para la Quinta de Olivos, Casa Rosada y residencias presidenciales, con sobreprecios y exigencias absurdas como frutas sin arrugas, hongos exóticos firmes y bananas premium.
En frutas y verduras, contratan a un jubilado de 80 años, Héctor José Martín, por 183 millones de pesos en una licitación, pese a que vive en una casa precaria en Remedios de Escalada. Compras incluyen 9.000 kilos de banana, 10.000 kilos de papa y especificaciones como melón no sobremaduro o kiwi sin zonas irregulares.
Gastan 225 millones en carne y pescado, 216 millones en frutas/verduras, 71 millones en 30.000 latas de Coca y Sprite (de primera calidad), agua mineral a 2.800 pesos por botella (sobreprecio vs 2.099 en Mercado Libre), y 2 toneladas de café para 200.000 tazas. Alquilan dos vehículos 2020+ por 105 millones anuales, más caros que comprarlos.
Otras compras: 25 millones en electrodomésticos para cocinera, panadería por 17 millones, blanquería recurrente por 1.082 artículos. El programa cuestiona si es choreo o negociado, destacando contradicción con discurso anti-casta de Milei.