Cuatro delincuentes irrumpieron en la casa de la jubilada Angélica en Patrón al 6000 a las 3:30 de la madrugada del viernes, la gatillaron tres veces en la cabeza, le pegaron cachetadas, la maniataron pies y manos, y la torturaron arrojándole agua fría en el baño porque dijo tener frío.
Los ladrones sabían detalles íntimos como que su marido estaba en Santiago del Estero, la ubicación de las llaves del portón y la camioneta. Robaron 900 mil pesos, una televisión, un celular, herramientas y se llevaron la camioneta. Destrozaron la casa entera y Angélica cree que son conocidos porque conocían todo sobre ella y su hogar.
Angélica relató en vivo su terror: "No me mates, no me mates", les suplicó mientras la amenazaban constantemente. Se protegió aferrándose a una imagen de la Virgen de Luján. Después de irse los delincuentes, se soltó sola, pidió ayuda a una vecina y llamó a su hijo. Ahora vive con miedo, encerrada en casa, aunque su marido regresó y los vecinos la apoyan.
Los panelistas condenaron la saña innecesaria: "¿Con qué necesidad torturarla tanto?". Angélica quiere colaborar con la policía para identificarlos por videos y sus caras descubiertas. "Pura maldad", dijeron, seguros de que caerán pronto.