El ejército israelí intensificó ataques contra Hezbollah en suburbios de Beirut y sur Líbano, destruyendo edificios residenciales, centros de mando Quds y yihad islámica, matando 54.
Joan Cabases desde Beirut reporta más de un millón desplazados, incluyendo 200.000 niños y 13.000 embarazadas en refugios precarios; ofensiva amplía objetivos civiles como ambulancias.
Comparado con 2024, ahora alcanza zonas seguras; Hezbollah responde con misiles a Israel, hiriendo civiles.