La gestora del Viejo Hotel Ostende, Roxy, cuenta que el hotel emblemático de 112 años conserva la habitación donde se alojó Antoine de Saint-Exupéry entre 1928 y 1930, coincidiendo con los 113 años de Ostende.
El aviador francés llegó de la mano del habitué Luis Payet, "el loco de los médanos"; conservan memorabilia aunque la habitación está en reparación, y tradición oral dice que bocetó El Principito allí, aunque probable en África.
El hotel funciona ininterrumpidamente como centro cultural con literatura, cine, música y teatro en verano; es la única construcción original en buen estado anterior a Pinamar, Gesell y Cariló, con biblioteca de 450 títulos incluyendo El Principito.
Filósofa de conocer el pasado para planificar futuro sin nostalgia.