El fiscal federal Gerardo Pollicita investiga cerca de 15 o 19 salidas e ingresos del país de Manuel Adorni, jefe de Gabinete presidencial, desde 2024, junto a compras de terrenos, lotes, departamentos, aviones, viajes, regalos y propiedades como la casa en Indio Cuá. El foco es si sus ingresos como funcionario público justifican ese estilo de vida lujoso.
Adorni contrató al estudio de Matías De Desma, con costos estimados en 100.000 a 300.000 dólares iniciales más honorarios mensuales, para defenderse en la causa por presunto enriquecimiento ilícito. Revelan que hipotecó su departamento el mismo día que su esposa compró Indio Cuá, con préstamos de seis mujeres, incluyendo dos de 95 años, una comisaria y otras, totalizando unos 340.000 dólares, cuestionando su origen y veracidad.
La escribana Neche Benko Schuster, involucrada en múltiples escrituras, declara el miércoles, junto a Hugo Moyano (dueño original) y otras testigos. Panelistas sospechan prestanombres, plata en negro y armado fraudulento, con Cámara de Diputados armando comisión por irregularidades en escrituras.
Se critica la impunidad pese a denuncias, con ironías sobre "viejas prestadoras" y desconexión moral del gobierno Milei, que echó a un jefe de Gabinete por similar pero protege a Adorni.
Las mujeres prestadoras serán citadas a declarar sobre fondos, en contexto de empobrecimiento femenino y sospechas de truchada total.