Un estudiante de 18 años atacó con arma blanca a un inspector en el Instituto Obispo Silva Lazaeta de Calama, Chile, matándolo e hiriendo a varios, en un hecho planificado según la justicia.
El crimen generó amenazas de ataques armados en otros colegios, multiplicando el miedo entre docentes y familias. Suspendieron clases en 12 establecimientos con amenazas.
En San Cristóbal, las escuelas permanecen cerradas tras incidente previo.