Estela admite enojo con Carmen Barbieri por entregar algo tarde, pero aclara que no fue culpa de ella sino sus cambios de humor por la menopausia, hinchazón y humedad que la ponen de mal humor como un pochoclo.
Explica que las hormonas y un poco de todo explican lo inexplicable. Habla de su rol como suegra, defiende que no suena feo y menciona chistes de varones. Planea cocinar arroz a la Carmen con nueces, pastas de uva, arroz especial y pechugas de pollo.