Un espía del Kremlin que engañó a Argentina y Brasil fue descubierto porque mojaba la medialuna en vodka, pese a fingir amar las medialunas porteñas y vivir en Callao.
Había estudiado el lenguaje local pero su hábito lo delató como ruso.
Un espía del Kremlin que engañó a Argentina y Brasil fue descubierto porque mojaba la medialuna en vodka, pese a fingir amar las medialunas porteñas y vivir en Callao.
Había estudiado el lenguaje local pero su hábito lo delató como ruso.