La escribana Adriana Nechevenco, vinculada personalmente a Manuel Adorni, ingresó siete veces a la Casa Rosada, el cenáculo del poder político, pese a que Adorni era hasta fines del año pasado solo un vocero presidencial. Lucía Isikoff trae nuevos datos sobre este escándalo que suma a las investigaciones por enriquecimiento ilícito.
El fiscal Gerardo Pollicita indaga 15 a 19 salidas e ingresos del país de Adorni desde 2024, compras de terrenos, lotes, departamentos, aviones, viajes, regalos y propiedades como la casa en Indio Cuá. Ahora se suman dos jubiladas más que le prestaron dinero, sin conocerlo previamente, y viajes como cuatro días en Punta del Este con sus hijos, invitado por el periodista Marcelo Grandío, quien tiene programas en TV pública dependiente de Adorni, y una salida documentada hacia Aruba.
En la reunión de Gabinete Nacional, Adorni flanqueaba sonriente al presidente Javier Milei, pero este no lo dejó a cargo del encuentro como esperaba, quedándole un sabor a poco. El escándalo persiste pese a defensas accidentadas en conferencias de prensa bloqueadas a periodistas incómodos.
La Justicia investiga si los ingresos de Adorni como funcionario justifican su estilo de vida lujoso con propiedades y viajes injustificables. Fuentes oficialistas dudan de su rol como vocero, y se avecina una audiencia clave de Nechevenco en Comodoro Py.