Las empresas de colectivos en Ciudad y Provincia de Buenos Aires redujeron la frecuencia de sus líneas debido al aumento del precio del gasoil, que pasó de 65 a más de 100 dólares el barril por la guerra de Trump e Israel contra Irán.
Notas en vivo desde paradas mostraron filas largas y esperas de hasta una hora; pasajeros como una mujer rumbo al médico abandonaron la espera, optando por caminar o alternativas. La gente reporta colectivos cada 20 minutos en lugar de 5-7, y superpoblados como sardineras.
Empresarios reclaman al gobierno por costos insostenibles y amenazan con más recortes o suspensiones de líneas si no hay subsidios o reuniones. El gobierno niega la baja, promete controles y sanciones, pero aún no inspeccionó pese al anuncio del martes pasado.
Panel criticó impactos en laburantes, que llegan tarde al trabajo arriesgando descuentos, y en estudiantes nocturnos; cuestionaron si el gobierno prioriza a la gente ante aumentos mensuales del boleto y falta de home office para ahorrar combustible.