Un cabo de la Policía Federal de 44 años se quitó la vida de un disparo en la cabeza dentro de su vehículo 4K viejo, dejando una carta de despedida y 25 millones de pesos de deuda. Es uno de dos casos de suicidos policiales reportados en las últimas horas.
En Bahía Blanca, el oficial Lisandro Bautista Carranza de 20 años, del grupo especial UTOI de Policía Bonaerense, se disparó en el corazón sentado en un sillón de su casa tras una discusión telefónica con Gaby Gabriela, su pareja en crisis sentimental. Su abuela exagenaria escuchó la pelea y el estampido a las 23:50.
Ambos casos bajo secreto de sumario: pericias científicas y autopsia en curso analizan escena, dermotest, teléfono y círculo social. No hay carta en el segundo, pero testigos confirman problemas sentimentales; hipótesis principal es suicidio, aunque no descartan homicidio por mecánica inusual.