Compañeros del cabo de la Policía Federal Argentina Juan Landolfi se acercaron al estacionamiento detrás de la estación Merlo para ver el Ford Ka donde se suicidó de un disparo en la cabeza con su arma reglamentaria. El hecho ocurrió de madrugada en Cámpora y Purito Yrigoyen, Merlo Gómez, premeditado ya que eligió un lugar apartado donde Claudio, el cuidador de autos, no llegaría hasta las 7:30.
Claudio encontró el cuerpo tras aviso de una pareja y dio inmediato alerta a la Policía Federal, que llegó en 20 minutos junto a Policía Bonaerense y Científica. Pericias confirman suicidio sin terceras personas, con problemas económicos y deudas con prestamista como móvil, vinculado a su celular secuestrado. El perito oficial remarca que la víctima presentaba problemas económicos.
En el lugar había otros autos laterales como una Duster blanca y un gris, dejados temprano por trabajadores. No hay cámaras en el parking pero sí domos en el andén de la estación, clave para reconstruir los últimos minutos del policía. La discusión previa destaca sueldos bajos en fuerzas de seguridad, estrés constante y marcha fallida pese a bono de 40 mil pesos del gobierno.
Claudio, jubilado excombatiente de Malvinas, quedó cuatro horas como testigo mientras realizaban pericias.