Chincia resulta eliminada en la placa final de la gala de Gran Hermano y abandona la casa más famosa del país tras una emotiva despedida con sus compañeros. La participante agradece al grupo por el apoyo recibido, destaca el orgullo por su juego auténtico y se despide con abrazos y mensajes de cariño, enfatizando la unión entre las mujeres del equipo.
Santi y otros compañeros expresan su deseo de que se quede Chincia, resaltando su rol como gran jugadora y compañera. La eliminada responde con amor, perdón a algunos conflictos previos como el escupitajo de Pincoya, y promete volver a jugar desde afuera. La casa queda en shock, con aplausos y halagos como "gran jugadora" mientras ella sale emocionada.
Chincia reflexiona sobre la experiencia única de un mes y medio, nunca dando por sentado el día a día en la casa, y se despide definitivamente con un "hasta pronto". El conductor anuncia que su viaje terminó y ya baja del Cabify, invitando a seguirla.
El grupo reacciona con tristeza y admiración, reforzando lazos y preparándose para la competencia que sigue en alta tensión.