En Tangshan, cerca de Pekín, la fábrica de camiones Sani percibe un creciente interés por vehículos eléctricos debido al alza vertiginosa de precios del petróleo importado causada por la guerra contra Irán.
Expertos locales afirman que la tendencia apunta a vehículos de nuevas energías, ya que China depende fuertemente de importaciones de crudo y no produce suficiente petróleo doméstico.
Desde hace semanas circulan más vehículos eléctricos en las ciudades, y los conductores profesionales notan diferencias de precio que impulsan esta transición ante la crisis energética global.