Un cabo de 43-45 años de la Policía Federal Argentina, padre de familia, se suicidó de un disparo en la cabeza dentro de su auto Fiat 4K estacionado en el playón de la estación de tren de Merlo, mientras custodiaba el lugar extraoficialmente; lo descubrió un guardia de seguridad al ver sangre en la puerta.
El efectivo ganaba 1.070.000 pesos mensuales pero acumulaba deudas millonarias: menos de 5 millones en abril 2024, escalando a más de 25 millones actualmente; no dejó carta, pero compañeros atribuyen el suicidio a presiones financieras, en contexto de ola de suicidios policiales.
Claudio, guardia privado cercano, relató haber visto el auto antes, pensando que dormía como ocasión previa; pareja de compañeros alertó por sangre, confirmando el cuerpo sin vida; pericias confirman suicidio, sumándose a tres más en Policía Provincial reciente.