El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, liderado por Jorge Macri, dio de baja 85 convenios con organizaciones sociales y eliminó planes intermediados, pasando a ayuda directa, temporal y condicionada a capacitación y trabajo para 5.000 beneficiarios.
El ministro Gabriel Raida explicó la depuración de 1.200 casos irregulares con montos discrecionales previos y trabajos simbólicos como barrer esquinas a cambio de marchas. Ahora ofrecen becas para terminar estudios, inserción laboral e incentivos similares al programa Potencia de la Argentina Trabaja. Se asegura que nadie quede sin beneficio durante la transición.
Raida criticó el diseño anterior de políticas sociales terciarizadas por organizaciones y destacó el vínculo directo con personas para capacitarlas y sacarlas de planes. Mencionó cierre de comedores con escaneo de DNI para transparentar. Contrastó con falta de acción en conurbano bonaerense en personas en calle, donde el 70% vienen de allí pese a ley provincial.
Señaló obstáculos de la ley de salud mental para internar personas con padecimientos sin riesgo inminente, pidiendo su cambio urgente. Sobre aborto, defendió valor de la vida desde concepción y apoyo a familias con programa de primeros mil días, nutrición y protocolos en centros de salud para ofrecer alternativas.