En González Catán, en Luca y Patrona, una banda de cuatro encapuchados irrumpió en la casa de Angélica, mujer de 75 años de origen santafesino, la amenazó con revolver en la frente exigiendo plata y dólares durante dos horas. La desvalijaron, rompieron santos para buscar un dólar escondido, tiraron muebles y cama, se llevaron azúcar y herramientas del marido.
La ataron con bufanda de rodillas para abajo, la obligaron a arrodillarse, le tiraron baldes de agua fría en pijama como tortura, sabían datos personales como marido en Santiago del Estero. Se llevaron su camioneta tras abrir portón con llaves del fondo; persona conocida conocía ubicación de herramientas.