Alejandro Salazar, anestesiólogo de 50 años del Hospital Rivadavia y Gutiérrez de Niños, fue hallado muerto en un departamento de Juncal y Sinclair con vía en el pie, ampollas de propofol y fentanilo del Hospital Italiano, sustancias robadas para fiestas ilícitas.
Investigación revela red de anestesiólogos que sustraían drogas hospitalarias para "fiestas del Propofol" con infusión continua y ambú para evitar apneas, cobrando hasta 2000 dólares por monitoreo. Dos implicados del Italiano, Hernán y Delfina, indagados y apartados del hospital.
Audio anónimo detalla adicciones desde facultad, consumo de Tusi evolucionando a propofol y fentanilo, con muerte de otro residente. Hospital Italiano confirma medidas y que no pertenecen más a la planta; expertos advierten peligro extremo fuera del ámbito médico.
Sociedad de Anestesiología reconoce fácil acceso pero enfatiza uso correcto salva vidas; caso expone fallas en trazabilidad y moralidad, con causas por muerte y sustracción de estupefacientes.